El reflejo del estiramiento: Una lección de Yin que necesitas saber

Share on facebook
Share on email

El reflejo del estiramiento: una lección de Yin que necesita saber

¿Alguna vez has tenido un músculo tenso que sentiste que necesitabas estirar, y has descubierto, que lo sientes más tenso, después de estirarlo?

Este es un fenómeno de entrenamiento yin, que hago habitualmente, en el centro Lorena Exposito Studio, ubicado en Castellón de la Plana y creo que la información es tan esencial, que deseo compartirla con todo el mundo. Se sorprenderá al saber que hay una forma de estirar suavemente sin sentir tirantez después. 

Cuando efectúa un estiramiento, seguro algo velozmente, algo como lo que se siente en el vinyasa yoga, lo que sucede es que estira el músculo. Esto no necesariamente es algo malo, más lo que ocurre, es que el cuerpo tiende a enloquecer, y percibe el estiramiento como una amenaza, con lo que la comunicación de su cuerpo al final del día es, «O.K., precisamos poner una mejor protección, a fin de que no experimentemos esta amenaza nuevamente,» y después, mientras que duerme, se teje más fuerte. Por la mañana, amaneces sintiéndote todavía más recio, que antes de estirarse. 

Lo que deberíamos hacer, en vez de estirar el músculo, es estirar el tejido conectivo. Con lo que, desde mi centro de yoga en Castellón, LORENA EXPOSITO STUDIO, recomiendo, es hacerlo de la siguiente manera:

«El tejido conectivo incluye nuestra fascia y este líquido gelatinoso, llamado líquido intersticial, que recorre todo nuestro cuerpo». Este fluido de manera frecuente, es quien se encarga de que nos sintamos rígidos o bien apretados. En el momento en que nos sentimos de este modo, el gel se ha congelado, con que es más, como un pegamento pegajoso. Cuando nos estiramos suavemente, podemos transformar este fluido de un estado similar al pegamento, en un líquido resbaladizo, y cuando lo hemos hecho, nos sentimos ligeros y móviles.

Siéntate con las piernas extendidas y los dedos a los lados. Toma una profunda y consciente inspiración, sintiendo que las costillas se expanden. Conforme espira, deslice sus dedos cara adelante hasta el momento en que alcance el primer rastro de estiramiento. Respira acá, a lo largo de varias respiraciones profundas, y después de forma lenta haga girar los dedos hasta el momento en que llegue al siguiente primer rastro de estiramiento.

¿Quieres avanzar poco a poco?, de forma lenta, conforme, cierra los ojos y nota la sensación de estiramiento. Busca una sensación extensa – una sensación que se mueve mientras que respira. Si es una sensación punzante, o bien si hay entumecimiento o bien hormigueo, ha ido demasiado lejos y precisa salir.

Estirarse poco a poco así, lleva por nombre yin yoga.

Es diferente de la restauración, pues no se enfoca en la pose. En cambio, busca activamente las sensaciones y tratando activamente de respirar y hallar el próximo nivel de estiramiento.

El estiramiento así, lento, va a ayudar a abrir la fascia y a convertir el fluido intersticial de un estado pegajoso a un estado escurridizo, que le va a ayudar a sentirse suelto y más móvil. 

Desde el centro de Yoga en Castellón, LORENA EXPOSITO STUDIO, pensamos , que cuanto más conocimiento tengamos a la hora de practicar cualquier ejercicio, será muchísimo más enriquecedor para la divulgación de la práctica del YOGA.

En el siguiente video, enseño como se hace, en mi centro de yoga en Castellón, LORENA EXPOSITO STUDIO.

Lorena Exposito

Lorena Exposito

Entrenadora Postural

Si quieres, puedes dejar un comentario